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IX: Preguntas frecuentes durante la preparación
III. Preguntas de test

 

 

12. ¿Es rentable intentar hacer las preguntas de autoevaluación MIR de la 1ª vuelta durante la segunda vuelta?

No. Recuerda que solo aconsejamos hacerlas, el primer día, de la primera vuelta. No debes hacerlas en la segunda ni en la tercera vuelta.
¿Por qué no? Porque las preguntas de MIR de años anteriores las estás viendo constantemente: en la autoevaluación, al estudiar la teoría, al repasarlo en clase, al hacer los exámenes de MIR, etc, y además pasarás por ellas varias veces. No es rentable que dediques más tiempo a ellas. Recuerda que solo es rentable estudiar lo que no sabes, no lo que ya sabes, aunque te resulte más agradable moverte solo por terreno “conocido”. Al final de tu preparación deberías poder contestar las preguntas de MIR de años anteriores casi “con los ojos cerrados”.

 

13. ¿Importa mucho que haga la autoevaluación por la tarde en vez de por la mañana?

Lo ideal es hacerlas por la mañana, antes de empezar a estudiar la asignatura, para que te hagas mejor a la idea del nivel que tenías en esa asignatura antes de empezar a estudiar.

 

 

 

14.¿Cómo haces para seguir haciendo preguntas cuando llevas 10 falladas?

 


Ni en los simulacros, ni en el MIR real, te vas a enterar de si fallas o no una pregunta después de hacerla. Por lo tanto, este problema solo puede plantearse mientras estás haciendo las preguntas de entrenamiento durante el Curso (de lunes a viernes, no los sábados, cuando haces un simulacro). Si fallas una serie larga de preguntas (10 seguidas por ejemplo), puede deberse a:

 

 

  • Son preguntas muy difíciles para todos. Lo más probable es que por azar se hayan puesto 10 preguntas difíciles (para todos) y por lo tanto las que siguen serán más fáciles. Todo el mundo tendrá la misma dificultad para contestarlas, con lo cual no va a perjudicar tu puntuación relativa respecto a los demás, que es lo que importa en el MIR. El único riesgo en esta situación es que te lances a contestar preguntas en las que no puedes descartar seguro como falsas, al menos dos opciones, con el consiguiente riesgo alto de fallar y de restarte puntos positivos. Es mejor que las dejes en blanco.


  • Son preguntas muy difíciles solo para ti. Ello puede deberse a que no estás en condiciones óptimas para hacer preguntas (por ejemplo, muy cansado, con lo que deberías tomarte un descanso) o a que tus conocimientos son bajos en esa asignatura en concreto (si se trata de un simulacro o un MIR), o en esa parte de la asignatura (si se trata de preguntas de test). Deberás estudiar más.  Según vaya pasando el tiempo, cada vez sabrás más, podrás descartar más opciones, podrás contestar más preguntas de los simulacros, y sacarás mejores puntuaciones.

 

 

15. Si en 1,5 h sólo puedo hacer 100 preguntas, ¿debo dedicar más tiempo cada día o hacer sólo estas 100?


Por supuesto no se trata de hacer las preguntas a toda velocidad, sin enterarte de lo que te preguntan o de por qué esa es la respuesta correcta. Hay que buscar la máxima velocidad a la que puedas comprender correctamente la pregunta, y te permita hacer el máximo número de test en el tiempo de entrenamiento disponible.

 

Es normal que te cueste al principio alcanzar la velocidad que recomendamos (100 preguntas /hora). Según vayas estudiando, practicando y haciendo más test, cada vez sabrás más y encontrarás la respuesta correcta más rápidamente. Durante tu preparación harás más de 30.000 preguntas. Lo importante es que te propongas alcanzar esa velocidad, y si no llegas, lo sigas intentando y no te conformes con ir “lento”.  Si te esfuerzas, irás desarrollando día a día la capacidad de concentración que te permitirá “pelear” cada una de las preguntas.
Por supuesto, si todas las preguntas son largas (por ejemplo, si solo hicieras “casos clínicos”), es posible que no consigas hacer 100 preguntas en una hora.

 

 

 

16. Cuándo es más aconsejable hacer las preguntas: cuando estás muy lúcido o cuando estás más saturado

 

Puedes escoger hacerlo en cualquiera de los dos momentos. Es probable que tus resultados sean mejores cuando lo haces en un momento lúcido que cuando los haces cuando  ya te encuentras cansado.

 

 

En principio recomendamos:

  • Preguntas de autoevaluación: hacerlas antes de comenzar a estudiar, para conocer cual es el nivel de conocimientos en esa asignatura antes de estudiarla.

  • Resto de preguntas de test: hacerlas después de la jornada de estudio, para ver como se refleja lo que has estudiado durante el día en tus resultados.

  • Exámenes MIR de años anteriores: hacerlos antes de comenzar a estudiar. Son 250 preguntas en tan solo 2 horas y media, por lo que deberás estar descansado para mantener un ritmo de concentración tan alto durante bastante tiempo.

  • Simulacros: hacerlos a una hora en la que dispongamos después de tiempo para corregirlo (evitar, si es posible, el último turno)

 

17. Cuando en un caso clínico tenemos un montón de datos y no sabemos los rangos normales, ¿cómo enfocarlos?

 

Cuando en una pregunta de MIR te encuentras valores de laboratorio o resultados de pruebas diagnósticas pueden ocurrir dos cosas:

 

  • Que después del valor te pongan entre paréntesis el rango de normalidad de esa prueba. En este caso no tendrás dificultad en interpretarlo.

  • Que no figuren los valores normales. En este caso deberás conocer tú dichos valores. El primer día de curso te hemos dado una pequeña tarjeta donde vienen resumidos los más importantes, para que los tengas cerca a la hora de hacer las preguntas. Poco a poco debes ir memorizando las cifras que en el aparecen. También estudiarás en cada asignatura los valores de las pruebas de laboratorio correspondientes, y todos esos valores los tendrás agrupados en un resumen que llamamos “PitagoMIR”. 

 
Si te encuentras en una pregunta de un simulacro con una caso clínico donde figuran pruebas con valores que no sepas interpretar, no te rindas, sigue leyendo buscando otros datos “clave” que apunten hacia el diagnóstico. Normalmente en un caso clínico hay varias “pistas” que apuntan hacia la solución correcta.

 

 

18. ¿Cuántos casos clínicos se pueden hacer de media en una hora y media?, y ¿debemos repetir al final los que fallemos?

 

Nota: A partir del curso 2006, ya no se hacen preguntas solo de un tipo (por ejemplo casos clínicos), sino que los exámenes de test diarios tienen mezcladas todo tipo de preguntas (test directas, preguntas negativas y casos clínicos). No obstante, y a título informativo mantenemos este comentario.
Los casos clínicos son todos preguntas largas, donde es probable que no llegues a alcanzar la velocidad que recomendamos genéricamente para los test (100 preguntas/hora). Lo habitual es que hagas unos 100 casos clínicos en hora y media. Son preguntas muy rentables cuando ya lo has estudiado todo una vez, pues con cada caso clínico vas a repasar los datos más importantes de cada enfermedad.
Cuando veas que el enunciado de la pregunta es enorme, un truco que te puede ayudar a ir centrándote, es el leer primero las 5 respuestas rápidamente. Por ejemplo, si ves que las cinco son tipos de hepatitis, al leer después el enunciado del caso clínico debes ir centrándote en el diagnóstico diferencial entre ellas.
La mayor parte de los casos clínicos de los que dispones vienen acompañados de un comentario. Aunque sería muy interesante el que pudieras leer todos los comentarios, desgraciadamente no tienes tiempo. Solo debes leer un comentario cuando hayas hecho la pregunta, la hayas fallado, hayas mirado la solución y no comprendas porque es esa la respuesta correcta. Si no se cumplen todas estas circunstancias, debes pasar directamente a la siguiente pregunta. Recuerda que las únicas preguntas que te enseñan son las que fallas, así que dedica un poco de tiempo en estas para fijar el concepto que no sabías, o ver el dato que malinterpretaste o la palabra clave a la que no prestaste atención.
Sobre la necesidad de repetir los casos clínicos que falles: sería interesante, pero es probable que no dispongas de tiempo para hacerlo.

 

 

19. Acierto muchas preguntas sin saberlas, sin seguridad.

Enhorabuena, vas por buen camino. No existe la seguridad en Medicina, ya que no es una ciencia exacta. El médico debe acostumbrarse, en su práctica clínica y en el MIR, a convivir con la incertidumbre.
Es normal que dudes en la mayor parte de las preguntas, porque en casi todas ellas el examinador habrá incluido una o varias opciones falsas que actúen como “distractores”, por compartir algo con la respuesta correcta.
Cuando dudes debes confiar en tu intuición y contestar la primera impresión. La intuición no es algo “mágico”, sino el fruto de horas y horas de estudio (o de práctica clínica). Cuando has visto muchas veces a alguien, lo reconoces incluso en la penumbra, o aunque no esté mirando de frente y solo veas parte de sus rasgos. Con las enfermedades pasa lo mismo, y cuando una opción “te suena”, lo hace por algo. Normalmente “la habrás visto en otra parte”, ya sea en los apuntes, en la carrera, en algún libro que leíste, en alguna explicación de un profesor, o al hacer alguna pregunta de test.
Una vez que has contestado tu primera impresión, no la cambies al final, a menos que descubras algo nuevo que te saltaste en tu primera lectura de la pregunta, o que con seguridad te des cuenta que lo que habías contestado la primera vez está mal. Estadísticamente se ha demostrado que cuando cambias tu primera impresión tienes más posibilidades de fallar que de acertar.
Las dudas te acompañarán durante toda la preparación. Al principio dudarás porque sabes poco, y no puedes descartar muchas de las opciones. Al final, y después de miles de horas de estudio, dudarás por saber “demasiado”, y tendrás tentaciones de “buscarle tres pies al gato”. Ten en cuenta que esta actitud de “desconfianza” en todas las preguntas no es buena a la hora de hacer el examen, y que el exceso de perspicacia no es bueno sino malo. Te permitirá descubrir alguna de las pocas preguntas “de pega” que hay en cada examen, y te empujará a fallar muchas preguntas “nobles”, en las que el examinador no pretendía engañarte, si no tan solo descubrir si conocías o no un dato o concepto importante. El MIR no se aprueba con las preguntas “difíciles” (que son pocas), si no acertando las preguntas “fáciles” y “regulares” (que son la mayoría de las preguntas). Recuerda que puntúa lo mismo acertar una pregunta muy fácil que una muy difícil.


Distribución de las preguntas del MIR según su índice de dificultad

 

 

20. Si en más del 50% de las veces dudas entre 2 opciones y en un alto % contestas y fallas, ¿qué hacer?

Es normal que dudes en un número importante de preguntas, porque en casi todas ellas el examinador habrá incluido una o varias opciones falsas que actúen como “distractores”, por compartir algo con la respuesta correcta.
Si la solución correcta está entre las dos opciones entre las que dudabas, y ello ocurre en un número suficientemente alto de preguntas como para que la estadística se cumpla, la proporción entre aciertos y fallos, si decidieses al azar, tendería al 50%. Si entre las dos opciones escoges la que más “te suena”, y tu base de conocimientos es amplia (porque estás estudiando), mi opinión es que incluso deberías tener más aciertos que fallos. Si ocurre lo contrario es que quizás “le buscas tres pies al gato”, lo cual no es rentable en el MIR. Cuando dudes debes confiar en tu intuición y contestar la primera impresión.

 

 

 

21. Cuando algo te suena pero no sabes porqué, ¿merece la pena contestar?

En principio sí, lo normal es que hayas estudiado ese concepto en alguna ocasión o que hayas hecho una pregunta de test similar, y te suene por eso. No obstante, a la hora de contestar o no una pregunta debes tener en cuenta por una parte lo que te suena la respuesta que crees correcta, y por la otra, la certeza con la que crees descartar las opciones incorrectas. Si no puedes descartar como falsas con certeza al menos dos opciones de las cinco que forman la pregunta (es decir si no dudas entre dos o tres, sino entre 4 o 5 respuestas), no te aconsejamos contestar.

 

 

 

 

22. ¿Hasta qué punto te puedes fiar de los trucos?

 

Recuerda que en Medicina no hay “siempre”, ni “nunca”, y que casi todo “puede” o “suele” ocurrir. Este axioma también se puede aplicar a los trucos, que “suelen” funcionar, aunque no “siempre”. Para ampliar esta respuesta puedes consultar el capítulo 13 de este mismo libro, dedicado íntegramente a técnicas de test aplicadas al MIR.

 

 

 

 


Figura 2: Número de preguntas de MIR que se contestan siguiendo los 6 trucos
más importantes

De todos modos la rentabilidad de estos trucos va a depender de ti. No todos vemos los mismos trucos ante una misma pregunta. Hay diferentes formas de contestar bien una pregunta, hay diferentes enfoques; lo que importa es que la aciertes.

 

 

23. Si dudas en preguntas de asignaturas que no has visto y no sabes nada, ¿qué hacer?

Desde el primer momento has estado haciendo exámenes (MIRes y Simulacros) que contenían preguntas de todas las asignaturas, muchas de las cuales todavía no habías visto en el Curso. No importa si las has visto todavía o no en Oviedo, en principio ya has estudiado (y aprobado) una vez en la carrera todas las asignaturas que son materia de este examen. Sí, se que piensas que lo has olvidado todo, pero eso no es verdad. Después de haber estudiado (y olvidado) la carrera de Medicina, queda un “poso” que te permitirá enfrentarte a cualquier pregunta, con mayor o menor posibilidad de éxito dependiendo de cada uno.
La forma de enfrentarte a preguntas de las asignaturas que todavía no has estudiado en el Curso no difiere de la forma de enfrentarte a las preguntas de las asignaturas que si has estudiado. Si la sabes, la contestas. Si dudas y descartas con certeza que dos de las cinco opciones son falsas (dudas entre 2 o 3), también te merece la pena contestar. Si rehuyes el intentar discurrir la respuesta correcta de una pregunta en la que no estás seguro durante tu entrenamiento...¿qué harás cuando te encuentres con este tipo de preguntas en el examen MIR real?. Tienes que partir de la base que incluso estudiando mucho durante tu preparación es normal que tengas dudas en un importante número de preguntas en el examen MIR real. 
No tienes que tenerle miedo durante tu preparación a las preguntas que no sabes, son las únicas que te enseñan, si te detienes en ellas. Si no analizas tus fallos volverás a cometerlos cuando vuelvas a enfrentarte a una pregunta similar.

 

 

 


Certificado de Excelencia Europea EFQM