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VIII: Cómo interpretar los informes de los exámenes
5.- Cómo “sobrevivir” a los percentiles
Los percentiles deben ser una ayuda, no un estorbo en tu preparación del MIR. No debes agobiarte por ellos. Si en algún momento de tu preparación te producen an-siedad, olvídalos y concéntrate solo en ir mejorando el % de aciertos.

A. ¿son fiables los percentiles? evaluacion crítica

Como todo recurso estadístico, deben ser interpretados adecuadamente, y solo son fiables si la muestra analizada es representativa de la población. Los percentiles que obtienes en los informes no son extrapolables al verdadero MIR porque las muestras analizadas no son representativas de la polación de médicos que se presenta al “verdadero” MIR:

  • El alumno “medio” del Curso MIR estudia más, por regla general, que el médico “medio” que se presenta al MIR en España. Por ello la muestra del Curso no es representativa de España. 
  • El alumno “medio” del Curso MIR que, además, hace y entrega  su examen, estudia más que el alumno que se matricula en el Curso pero no hace los exámenes. Por ello, la muestra de un examen que no entrega todo el mundo del Curso, no es representativa de la totalidad de los alumnos matriculados en el Curso MIR. Las diferencias suelen ser mayores cuantas menos personas entregan un examen determinado.  

 


B.Si los percentiles no son totalmente fiables ¿por qué los empleamos?

No existe un sistema de medida perfecto para tu nivel de conocimientos. Los percentiles aportan una información interesante y complementaria a las puntuaciones absolutas. Analizaremos a continuación ventajas e inconvenientes de las medidas de tu nivel de conocimientos empleando puntuaciones absolutas (puntos) y relativas (percentiles).

Si realizas cada semana dos exámenes MIR y un simulacro, y entregas tus hojas de respuestas, el ordenador los corregirá y comparándolos con el de tus compañeros, emitirá un amplio informe de tus resultados globales, y por asignaturas. A la hora de valorar tu rendimiento debes tener en cuenta dos cosas:

  • El resultado absoluto: corresponde a la puntuación del examen en preguntas netas (preguntas acertadas menos 1/3 de las preguntas falladas). Te da una idea de tu nivel de conocimiento en un determinado momento de tu preparación. Según vayan pasando los meses, tu nivel de conocimiento irá aumentando, y también deberán ir subiendo las puntuaciones absolutas que obtengas en los exámenes. Por supuesto, ello solo ocurrirá si se cumplen dos premisas: que sigas estudiando de forma constante, y que los exámenes tengan un nivel de dificultad comparable. Esta última opción no suele cumplirse (ni en los exámenes de MIR ni en los Simulacros), y a lo largo de tu preparación realizarás una mezcla aleatoria de exámenes fáciles con exámenes difíciles. Por ello, no debes esperar una progresión lineal en tus resultados, y tu línea de evolución será una línea quebrada de pendiente ascendente. Los “picos” corresponderán a exámenes “fáciles” y los “valles” a exámenes difíciles. Todo esto hace que una única nota aislada no signifique mucho, y que lo importante sea la “tendencia”.

En la gráfica anterior se representa la progresión “teórica” del % de aciertos durante la preparación, si la pro-gresión se midiesen realizando exámenes con el MISMO nivel de dificultad. En la práctica, NUNCA se cumple (los exámenes no tienen siempre el mismo nivel de dificultad), y lo normal es obtener una gráfica con una línea quebrada de pendiente ascendente.

P50 (mediana, percentil 50) de los Simulacros realizados por los alumnos del Curso MIR durante los sábados

 

  • El resultado relativo: corresponde a tu posición respecto a la del resto de tus compañeros, expresado en percentiles. La evolución de tus percentiles a lo largo de la preparación reflejará las variaciones de tu rendimiento en relación con el de tus compañeros. Durante el Curso, unos alumnos mejorarán, otros permanecerán estables y otros empeorarán sus percentiles. Otra vez, un percentil aislado no significa nada, y es mucho más importante las “tendencias” de las gráficas de percentiles que un solo valor aislado. Mientras que el resultado absoluto (preguntas netas) depende sólo de uno mismo (en exámenes con un índice de dificultad hipotéticamente similar), el resultado relativo (percentiles) no depende de uno, sino del resultado de todos los demás alumnos. Es materialmente imposible que todo el mundo tenga percentiles altos, ya que el percentil es solo un número relativo, que indica la posición de un individuo dentro de un grupo. Si todos los individuos del grupo sacasen buenas puntuaciones, se puede tener un percentil 10, a pesar de haber hecho un buen examen. El percentil solo indicaría que, relativamente, esa nota está por debajo del 90% de las notas restantes. No indica si la nota en sí es alta o baja, en términos absolutos.

Los percentiles aportan, por lo tanto una información muy interesante, y complementaria a las puntuaciones absolutas. Pero, lo mismo que las puntuaciones absolutas tienen sus limitaciones (en relación sobre todo con la dificultad aleatoria de los exámenes, que hace posible que, a pesar de que se sepa cada vez más, se saque una menor puntuación una semana que la semana o el mes precedente, si el examen ha sido más difícil), los percentiles también tienen sus limitaciones.  No hay que perder de vista que los percentiles son únicamente marcadores relativos  de la posición de un individuo dentro de una determinada muestra estadística. Si la muestra está compuesta por las notas de un examen de Medicina, un percentil bajo no indica que se sepa poca Medicina (de manera absoluta), solo señala la posición relativa de la nota de un alumno en relación con las notas del resto de alumnos que hicieron ese examen. Al ser un valor relativo el percentil estará muy influido por las características de la muestra, y por si la muestra es o no representativa de la población que estamos estudiando.

Recuerda que las muestras que analizamos no son representativas de la totalidad de alumnos matriculados en el Curso (al no ser muestras tomadas al azar existe un sesgo de selección, y normalmente la gente que hace los exámenes sabe más que los que no lo hacen), ni son representativas de la totalidad de médicos que, en toda España, se presentarán al examen.
Por lo tanto, un percentil 30 en un determinado simulacro solo significa que tu nota es superior al 30 % de los alumnos de la muestra e inferior a la nota del 70% restante. No indica que se sepa menos medicina que el 70% de los alumnos matriculados en el Curso MIR Asturias, ni que se sepa menos medicina que el 70 % de los médicos que se van a presentar al MIR en toda España. ¿Por qué no lo indica? Porque la muestra de las notas del simulacro no son representativas de las otras dos poblaciones.

Las muestras que analizamos tienen un sesgo de selección, lo que condiciona que el percentil que te asigna el ordenador sea más bajo del que te correspondería realmente si todos los alumnos del Curso hubieran realizado el examen y hubieran entregado su hoja de corrección. Esto puede verse, por ejemplo, en la diferencia entre los percentiles 50, de los exámenes MIR 2003 de dos muestras diferentes:

  • La P50 de la muestra de 561 alumnos que enviaron voluntariamente las contestaciones de su examen al Curso para su corrección en nuestras oficinas era de 139.
  • La P50 real de los exámenes de todos los alumnos del Curso fue de 133 (6 puntos por debajo de la P50 de la  muestra).

En el MIR 2006 ocurrió lo mismo. La P50 de la muestra de los 725 alumnos que enviaron su examen para ser corregido a través de Internet, era de 135,88, mientras que la P50 de la po-blación de TODOS los alumnos del curso era realmente de 130 (5,88 puntos por debajo de la P50 de la muestra que había enviado sus exámenes voluntariamente).

La muestra formada por todos los alumnos del Curso (no solo por los que entregan las notas de sus exámenes) también está sesgada, y no es representativa de la totalidad de médicos que se presentan al MIR en España. Si lo fuera, los alumnos del Curso se distribuirían de forma homogénea entre la muestra de todos los médicos de España presentados al MIR, y no lo hacen: todos los años quedan más alumnos en los primeros puestos, menos alumnos en los puestos intermedios, y menos aún en los últimos puestos.

Número de alumnos del Curso MIR Asturias clasificados según el número de puesto que obtuvieron en el examen MIR

Por todo lo expuesto anteriormente, es más que probable que tu percentil real (el que te correspondería si analizásemos  la población de TODOS los alumnos del Curso y de TODOS los médicos presentados en España) sea mejor que el que pensabas y estás obteniendo en los informes (que solo analizan la muestra de alumnos del curso que voluntariamente entregan sus exámenes).

Es normal que, a lo largo de la preparación, cada alumno vaya mejorando las puntuaciones de los simulacros (preguntas netas), sin que esa mejoría real en su nivel de conocimientos se tenga que traducir necesariamente en una mejoría en los percentiles. Recuerda que los per-centiles solo indican la posición relativa de un individuo den-tro de la muestra de notas de un determinado examen.

 

De todos modos, si no te conformas con ir mejorando tus puntuaciones absolutas, y quieres mejorar también tus percentiles, debes examinar tu método de trabajo para detectar zonas susceptibles de mejora. Algunos de los errores más frecuentes que explicarían que una persona que realmente trabaja 11.5 horas/diarias, tuviese un rendimiento sub-óptimo en los exámenes, son:

  • Seguir con el hábito de estudiar de la carrera (memorizando), con lo que se va más lento y no se ve toda la materia. Se aseguran algunas preguntas difíciles de los temas que ha estudiado muy bien y se fallan muchas preguntas fáciles y regulares, de temas que no le da tiempo a mirar.
  • Como no da tiempo a terminar la teoría, se deja de hacer preguntas de test, con lo que no se mejora en este aspecto crítico de la preparación del MIR. Como falta entrenamiento se tarda mucho en hacer los simulacros y quedan preguntas sin leer, algunas de las cuales se podrían haber acertado.
  • Se utiliza una técnica de test incorrecta:
    • No se toma ningún riesgo y se contestan solo las preguntas en las que se está seguro de la respuesta (y no se sacan suficientes puntos).
    • Se toma un riesgo excesivo y se contestan casi todas las preguntas del simulacro, con lo que se restan muchos puntos de las preguntas falladas.
    • Se “buscan tres pies al gato” en las preguntas, acertando las pocas preguntas “de pega” que hay en cada examen y fallando la inmensa mayoría de las preguntas donde no se está buscando “engañar” a nadie. Recuerda que las preguntas “fáciles” y  “regulares” suponen el 80% del examen.

Es frecuente que los motivos que llevan a una persona que trabaja a no sacar buenos percentiles sean múltiples. Debes localizar en tu caso concreto, cuales son los aspectos susceptibles de mejora en tu método de preparación. No solo se trata de pasar muchas horas delante de los libros, si no de obtener rendimiento de esas horas.

Los ordenadores del Curso ponen a tu disposición una ingente cantidad de datos para que puedas evaluar tu progresión en la preparación. Es normal que ahora te encuentres un poco perdido entre tantas opciones y posibilidades. No te agobies. Comienza a hacer todos los días los exámenes de test, y al principio concéntrate solo en los parámetros “básicos” del informe.  Según vayan pasando las semanas, y los informes vayan incluyendo un “histórico” cada vez mayor de tus resultados, empieza a evaluar las “tendencias” y parámetros más “avanzados”, con el objeto de detectar puntos “fuertes”, donde vas bien y puntos “débiles”, susceptibles de mejora. 
Todos estos datos están pensados para ayudarte. Vuelve a consultar este Guía cada vez que te surjan dudas. ¡Mucho animo!

 


Certificado de Excelencia Europea EFQM