1.-INTRODUCCIÓN: LA PREPARACIÓN DEL MIR COMO PERIODO DE TRANSICION
Al terminar una carrera se finaliza un periodo en la formación profesional.
Con frecuencia, la salida de las aulas es el detonante que puede poner en marcha un mecanismo de cambio general en el estilo de vida. Se deja atrás el mundo estudiantil. La perspectiva de acceder al mundo laboral plantea la posibilidad de nuevas relaciones sociales, cambios en las relaciones familiares, e incluso una forma diferente de entenderse a uno mismo.
En el caso de la Licenciatura en Medicina y Cirugía, la evolución natural descrita se ve obstaculizada por el escollo que supone el examen MIR, como puerta de acceso a desempeñar la profesión de médico.
El MIR es una oposición. Durante la década de los 80 la mayoría de los aspirantes “suspendía” el examen, y solo a partir de 1995 el número de plazas convocadas comenzó a exceder el número de nuevos licenciados que acaban ese año. Desde entonces, la proporción de médicos presentados por cada plaza convocada ha ido aumentando cada año, hasta que en 2005 se ha producido un cambio de paradigma. En las convocatorias de 2005 y 2006, por primera vez han quedado plazas de formación vacantes, debido al elevado número de renuncias de aspirantes que, pudiendo escoger, prefirieron renunciar para optar al año siguiente a una especialidad que les gustase más.Por tanto, tras los últimos exámenes de sexto de medicina se plantea un horizonte de unos siete meses de estudio intensivo que van a estar condicionados, tanto por la situación personal en ese momento, como por la perspectiva que se tenga del objetivo a alcanzar.
