La preparación de este examen puede compararse a la de un deportista de elite que desee correr un maratón. Se necesita una preparación de ALTO RENDIMIENTO. No sólo hay que trabajar muy duro, hay que trabajar en la dirección adecuada. Una preparación incorrecta de la prueba lleva irremediablemente a obtener un número de orden no proporcional al esfuerzo realizado, que puede no permitirte hacer la Especialidad que te gustaría.
Hay que conocer perfectamente las respuestas a preguntas: ¿Qué asignaturas caen en el MIR? ¿En qué proporción lo hacen? ¿Cuál es el índice de dificultad de las preguntas de una determinada asignatura? ¿Qué posibilidades tengo de sacar el número de orden que me gustaría teniendo un expediente académico bajo, acabé la carrera hace varios años o estudié la carrera de Medicina en otro país? ¿Cuánto tiempo necesita la preparación de este examen? ¿Cuánto tiempo debo estudiar al día? ¿Cuánto tiempo debo dedicar a tal o cual asignatura? ¿Es muy importante repasar? ¿Qué tipo de libros debo estudiar? ¿Se deben hacer preguntas de test de entrenamiento? ¿A qué velocidad debo contestar las preguntas? ¿Cuándo me debo arriesgar a contestar si no estoy seguro de la respuesta?
Este Curso tratará de contestar a todas estas preguntas con objeto de que tu trabajo, QUE NADIE PUEDE ELIMINAR, rinda un mayor beneficio.
El examen de MIR está en continua evolución. No tienen nada que ver las preguntas de los primeros exámenes (por ejemplo, del MIR de 1980) con las preguntas actuales. La longitud de las preguntas y el grado de dificultad de las mismas, por lo general, ha aumentado, a medida que los examinadores han tenido que construir exámenes con mayor enfoque práctico (para cumplir el mandato de la LOPS). También ha variado el número de preguntas que caen de cada asignatura. La mayor parte de las personas que preparan el MIR partiendo de la premisa incorrecta de que sólo hay que preparar ciertas asignaturas (por ejemplo, sólo “médicas”) sacan un número de orden por debajo de sus posibilidades (se podría decir que han “infrautilizado su potencial” en el examen por no haber realizado la preparación adecuada). Este ejemplo ilustra el hecho de que el trabajar mucho no garantiza el éxito en esta prueba, aunque no debemos engañarnos, tampoco el conocer todos los “trucos” permite aprobar. El MIR es una prueba durísima, que requiere muchos meses de sacrificio durante su preparación. Recuerda el símil del deportista, no se puede ganar una prueba olímpica sin muchísimo trabajo previo y, además, dicho trabajo debe ir orientado en la dirección adecuada. Este Curso pretende ser un SISTEMA DE PREPARACIÓN DE ALTO RENDIMIENTO, y ayudarte a dirigir tu esfuerzo para que obtengas el máximo beneficio del mismo. Pero debes tener muy claro que nada, absolutamente nada, puede sustituir a tu esfuerzo. Si no estás dispuesto a sacrificarte durante la preparación, no pierdas tiempo, cierra este libro en esta misma página; pero si estás dispuesto a trabajar, ¡ánimo, sigue leyendo!
